Viaje en Metro

Estándar

Todo parecido con la vida real, no es una coincidencia.

A quien le quede el saco…

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Disfraz de metro. Ok.

No, mejor vuelvo a checar, uno nunca sabe:

  • Anillo de compromiso, joyas y tarjetas de crédito en la caja fuerte. Listo. No, es que mejor prevenir que lamentar, la neta. La chacha es de confianza, pero igual, no hay que dejar tentaciones.

  • Cola de Caballo. Listo. Mejor no traer el pelo suelto, así se ve menos mi nuevo color.

  • Maquillaje. Cero. El chiste es pasar desapercibida.

  • Ropa Vieja. Ok. Bueno, en realidad no es VIEJA, obvio no tengo ropa vieja, dígamos lo menos “nice” posible, pues.

  • Bolsa chiquita solo con lo básico (celular, no puedo vivir sin él y además mi honey me pidió que le avisara en cuánto llegue allá, mi vida, se preocupa un buen por mi), desinfectante, básico, y el monedero, pa’ las propinas y cualquier cosa que se ofrezca.

  • Billetes escondidos en el chon. Ya. Y hasta le puse un segurito súper bien amarrado a la bolsita para que no se safe. No, es que no quiero que me pase lo que me contó Menganita que se fue al centro el otro día, ultra disfrazada y todo, pero igual la descubrieron (digo, aquí entre nos… estoy segura que a leguas se notaba que no venía al caso rodeada de toda esa gentuza) y el caso es que le robaron todo su dinero. Bueno, no se lo “robaron”, más bien ella se lo dio a un tipejo que le dijo que le tenía que pagar antes de que le trajeran la mercancía, y claro, luego ya no se apareció ni él, ni la mercancía, “obviously”. También, es que a quién se le ocurre pagar antes de que te enseñen la mercancía, y en un puestucho de la calle. Aquí y en China pasaría eso, seguro. Pero bueno, yo no soy tan mensa. Voy súper bien protegida, la verdad.

Ya, me voy antes de que me arrepienta. Nadie critica a mi país, ese viejo payaso horroroso que ni digo su nombre porque nada más de pensarlo se me retuerce el hígado. Primero diciendo que todos los mexicanos son delincuentes y gente violenta. Ja. Claro… y ahora con su pinche muro y los impuestos y no sé que tanta madre. Que se vaya a la chingada. No nos conoce bien como somos de solidarios los mexicanos. Por eso decidí ir al mercado de la Merced hoy. Y en metro, porque me da miedito llevar mi camioneta y dejarla quién sabe en que estacionamiento cochino, seguro me roban algo. Mejor no. Pensé irme en Uber, pero ya si estoy en esto, lo hago como todo el mundo. Bueno, okey, no como todo el mundo, pero bueno, yo me entiendo.

La última vez que me subí al metro fue en París. Nada que ver. Aunque en un momento había tanta gente que a Sutanita le abrieron la bolsa y le sacaron su celular. Ella ni enterada, hasta que estábamos en pleno Champs Elysées y quiso usar su teléfono para tomar una foto se dio cuenta. Fue una sensación muy desagradable, pero bueno. No se puede comparar. La gente no es la misma y París es París. Ahí si todo el tiempo nos movimos en camión y en metro. Digo, es el primer mundo, eso que ni qué.

¿Y ahora aquí qué? Yo muy macha y ya ni sé por dónde hay que entrar o qué. Nunca había venido sola. Ahora si me pasé. Obvio no vengo en hora pico, eso si ni loca. Ahí está la taquilla, le pregunto a la señorita.

O sea, quiubo, le tipa está desayunando. Hellou… típico de este país. Por eso estamos como estamos.

  • Buenos días señorita, ¿me puede explicar por favor cómo hago para ir al metro Merced?

  • ¿Señoritaaa, si, la molesto?

Trágate el bocado pinche naca, no manches, ¿si, de plano? Y ¿qué, traigo monitos en la cara o porque motivo o situación me ves así? Y luego se quejan de que no tienen un trabajo decente…

  • Okey, en la línea uno entonces, ajá, ¿la rosa? ¿Hago cambio en dónde? Y ¿Cuánto le debo por un boleto ida y vuelta? No, no tengo tarjeta señorita, nunca uso el metro, pero bueno, deme una, uno nunca sabe. Si, pues póngale de una vez veinte pesos, aquí tengo monedas, tenga, le pago.

Cinco pesos el viaje. O sea, nada. Me acuerdo que en Paris pagamos dos euros, wow. Cuarenta pesos más o menos. Qué cosa…pero bueno, allá si está todo súper cuidado, se ve que sirve de algo lo que pagas, en cambio aquí, ve nomás, una limpiadita no caería nada mal…

Por suerte no hay mucha gente, pero igual, me da cosita, la verdad, estoy bastante nerviosa. La bolsa la traigo súper apretada, no vaya a ser la de malas. Y bueno, ¿qué es esto? ¿No puede haber más escaleras? Ya no voy al gym al rato ¿eh? Me duelen las pantorrillas, que chafa, podrían poner más escaleras eléctricas, no manches.

Igual me voy hasta adelante, prefiero ir en los vagones que dice ahí para mujeres y niños. Ya me imagino el desastre aquí cuando hay el gentío, que horror. ¿Y tú que? Habiendo tantos vagones te tienes que poner justo aquí. Quítate por Dios. Uff por suerte ahí viene.

Mejor ni me siento. ¡¿Pero, qué pasa?! ¡Casi salgo volando! ¿qué es esto? ¡Dios de mi vida! Pinche chofer, esto va rápisidimo, deja me agarro bien fuerte, y luego por supuesto me limpio súper bien las manos, seguro esto está lleno de bichos. No, no es cierto… yo cayéndome y checa esas maquillándose en plena montaña rusa. ¿Qué, será una vieja costumbre? Neta, todas se vienen pintando, que ridículas. Hasta creen que se van a mejorar…con tanto maquillaje más bien parecen payasos. Y ya, ni digo esa palabra que me recuerda al nefasto gringuito ese que se la pasa criticando mi bello país.

¿Y eso? No bueno, lo que me faltaba, un grupito de música, qué les pasa, y además ranchera, por supuesto, y para colmo desafinan. ¿No lo pueden hacer un poco más fuerte? Y no, no lo puedo creer, checa todas las nacas felices, aplaudiendo, claro, para ellas es EL show, gran espectáculo.

  • ¡Esto está para dejar sordo a cualquiera!

No… ¿Dije eso en voz alta? ¡Me van a linchar, ya lo veo venir, mejor me bajo, total ya falta una estación, me cambio de vagón y ya.

  • El que se enoja no puede ser feliz.

  • ¡Parece menopáusica!

  • ¡Pero sin tratamiento!

Si no viniera sola me regresaba, te lo juro, pero no quiero problemas con esa gentuza, seguro se me vienen encima todas, si son re montoneras. ¡Se atrevió a decirme menopáusica! o sea ¿cómo, qué le pasa? Todas mis amigas me dicen siempre que me veo súper joven y además tengo cuerpazo y esa se atreve a decirme vieja, porque seamos honestas, eso me dijo, vieja podrida. ¿Cómo se atreve esa gorda prieta a decirme esas cosas, a mí?

Mañana mismo hago cita para mi tratamiento de botox, no, definitivamente esto no me vuelve a pasar. ¿Y luego? Por estar pensando tonterías ya no sé ni para dónde queda el pinche mercado ese. La próxima vez me hago menos la valiente y busco uno más cerca de la casa, total, tianguis, mercado, la tiendita de la esquina, da igual, ¿no? Con tal de no ir a Walmart y a Costco. Nadie podrá decir que no participé como buena ciudadana.

Por fin, ahí está, parece una ciudad entera, que bárbaro, está gigante esta cosa. Entro, compro, me salgo y me regreso. Ya cumplí.

Whatsapp

Yo

Hola amor, ya llegué. Todo bien. Besitos

Él

¿Segura que estás bien? ¿no quieres que te mande al chofer? Ya regresó del banco, puede ir por ti si quieres.

Yo

No, te dije que yo puedo hacer esto sola. Nos vemos en la casa.

Lo dije y lo cumplo.

  • ¿Qué le damos güerita? Pásele, todo esta bien fresquito, ¿quiere probar los aguacates? Son para hoy.

  • Solo si son mexicanos marchanta, vengo a demostrarle al mundo que los mexicanos podemos, ¿verdad? Deme un kilo de aguacates, uno de tomate verde, y también quiero cilantro, y fruta pero que esté bien buena, también mexicana ¿eh? Una papaya, un kilo de guayabas, limones bien jugosos y también deme 3 jícamas.

  • Serían doscientos treinta señito.

  • Sí, cómo no, péreme, ahorita se los doy.

Pero qué pendeja, ¿y ahora cómo saco el dinero? Eso me pasa por andar de desconfiada, nimodo que me meta la mano por ahí, ¿qué va a pensar esta señora? ¡Qué bruta!, qué hago? No me atrevo a ir al baño aquí, si es que hay, debe estar hecho un asco, no.

-¿Sabe qué, ahorita regreso, me guarda las cosas?

Ya, ni le doy explicaciones. Total, ya vendrán más clientes, yo qué, no es mi problema ¿no dicen que la intención es lo que cuenta?

Uff.. ahí está mi Uber.

merced

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6 comentarios en “Viaje en Metro

  1. Isabelle

    Una vez más me transportaste con tu relato Lorena, excelente la historia, el vocabulario, todo me gustó y muy ad hoc con la situación que estamos viviendo… ¡¡Felicidades!!

  2. Irma Pérez Eguiarte

    buenisimo Lo, me identifiqué mucho , yo hago lo mismo, disfraz de metro y también me meto a los mercados, museos etc…siempre en metro, es toda una aventura y un folclor y lo pusiste super chistoso junto con lo que esta pasando con Trump….felicidades, un hit.

  3. Gloria

    jajajaja me encantó Lore, así o más fresa “paseando” por el metro. Cuando estaba comprando me la imaginé regresando con todo lo que compro aplastado!!! Los aguacates hechos guamacole. Felicidades!!!!!

  4. Gaby Mtz

    Jaaaa!!! Lo, te quedó padrísimo 👌🏼!
    Así tal cual es. Me encantó que el “güero ése” no critica a mi México, pero qué tal tu personaje? Jaaa. Así somos. Beso.

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